LO VIVÍ Y LO CONTÉ










Pensé que era una pesadilla, de la cual podía despertar en cualquier momento del día a día, tener que lidiar con una persona que pensantes que conocías y de un momento a otro se volvió un perfecto desconocido, dije esto solo pasa en las películas, series o novelas, pero no fue así, tuve que lidiar con la peor pesadilla de mi vida de la cual me ha dado duro despertar idealice que nunca pude ver creí que muchas veces que lo que piensa lo atraes a tu vida, en mi adolescencia imaginaba mi príncipe con cualidades, dones, virtudes, como que siempre soñé (un ser amoroso, romántico, amante del cine, apasionado al amor, a la musica, a un bien libros, apasionado al deporte, tener excelente calidad de vida, empresario y ante todo respetuoso, prudente, servicial, generoso y que tuviera amor propio). Solía leer muchos libros con los cuales aprendí un hábito en mi vida, la lectura es y a sido mi mejor alimento, de hecho gracias a ese buen hábito, he podido vencer obstáculos, enfrentar problemas, tener estabilidad emocional y seguir de pie, en este mundo lleno de tanta incomprensión, desamor y falta de amor propio, muchas veces he sentido que no encajo en el mundo, he pensado que pertenezco a otro mundo donde el mal existe en este, no donde yo vengo; en mi mundo solo existe el bien, me conecto con el universo y siento que este me genera ese estado de sentimientos ser bueno, el mal en mi vida, en mi ser y en mi no existe, cuando me relaciono con personas con energías negativas siento esa aura, y le pido a dios y al universo que me aleje de ellos, pero muchas veces esos dos dueños de mi vida, me ponen a prueba y me utilizan para contrarrestar ese estado del ser humano; es poco entendible, pero existe y me imagino que así como yo, existirán muchas personas con este mismo sentir, obedezca dios y al universo ambos son perfectos, muchas veces no entendemos la razón



de las cosas que nos pasan ellos si, te trajeron aquí con un propósito el cual solo ellos saben y debemos cumplirlos a cabalidad siéndoles obedientes, para mi todo lo que me pasa es obra perfecta de ellos, son sus designios, paso y debo aceptar el proceso.


Cuando hablo de dios hablo del universo y cuando hablo del universo hablo de dios, son una sola obra perfecta, que me enviaron a procesar y ser procesada, este proceso es aprendo y enseño, me amo y aman, sirvo y me sirven, ayudo y me ayudan, pero ante todo lo que más tengo claro, es quedo hacer el bien, ese es mi vestido de gala y no pienso quitármelo, gracias Dios gracias Universo.